Predestinación (quinta parte)
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Seguimos con nuestro estudio sobre el destino que Dios ha preparado para la humanidad, cuyo destino puede ser alterado, por la libre voluntad del hombre. Para poder conocer las cosas bíblicas, se tienen que entender por la revelación de la Palabra Viva, ella nos da ha entender la sabiduría eterna, Decía san Pablo: “hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestino antes de los siglos para nuestra gloria” (1 Cor. 2:7). Esta “sabiduría oculta” es el ingenio de la predestinación, este ingenio nos busca para ensamblarnos en el propósito de Dios. Cuando hemos sido ensamblados por la Palabra Viva, pertenecemos a otra especie la especie de Cristo, y ahora como nueva criatura hablamos entre nosotros la sabiduría oculta. Esta nueva especie se identifica con la “revelación del misterio” muchos grupos religiosos no se pueden identificar con la iglesia de Cristo porque están en el misterio, y no llegan a la revelación” La predestinación es la revelación de Dios a la nueva criatura, y es con la cual se comunican los misterios de Dios. Nicodemo era una persona y aunque religiosa no podía entender las cosas celestiales, porque vivía en lo literal, en el misterio, le decía: “Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿como creeréis si os dijere las celestiales” (Juan. 3:12). Jesús le hace saber ha este representante de la religión farisaica, que para entender las cosas ocultas era necesario nacer otra vez.Y esta es la razón de que no se entienden los misterios de Dios porque no hemos nacido de nuevo, y vivimos en el hombre viejo, la vieja criatura la terrenal, la que ve con los ojos carnales, miremos a la escritura: "Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura: y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente" (2 Cor. 2:14). El hombre animal aquí no se refiere al que el hombre sea una bestia, se refiere a la persona que vive en el mal. cuando no hemos nacido de nuevo, Aun estamos en la vieja criatura que vive de acuerdo al mundo y se deleita en el mal, somos animas del mal. Cuando hemos aceptado al Señor Jesús el Cristo, como Señor y Salvador, comienza el proceso de la nueva criatura por ... |
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