Las hierbas aromáticas y las especias dan a los platos un aroma y sabor especial. Pero, ¡ojo!, hay que usarlas en su justa medida, pues, aunque realzan el aroma de los platos, si las empleamos en demasía pueden anular los sabores. Tanto hierbas como especias, cuando están secas, conviene guardarlas en tarros herméticamente cerrados, opacos y etiquetados, resguardados del sol y de la luz. Si son de cristal, mantenerlos siempre a la sombra. Las hierbas aromáticas frescas es mejor conservarlas (no durante muchos días) en un lugar claro dentro de un recipiente con agua.
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