Líderes demócratas culpan a Bush por aumento de la gasolina
John Kerry encabeza campaña coordinada de ataques contra la política energética del Presidente
04-05-2004
EFE
WASHINGTON, D.C. (EFE).— Líderes demócratas lanzaron ayer una campaña coordinada de ataques contra la política energética del presidente George W. Bush, a quien culpan por el aumento de los precios de la gasolina en Estados Unidos.
Encabezando esa campaña de ataques figura el virtual candidato presidencial demócrata, el senador John Kerry, quien hoy delineó sus políticas para promover el crecimiento económico de EU y su independencia del petróleo importado.
Kerry aseguró que, si gana la presidencia en noviembre próximo, utilizará la vía diplomática para presionar a los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para que suministren más petróleo.
“Necesitamos un nuevo rumbo en la política energética”, dijo Kerry durante un mitin en San Diego (California), donde el precio de la gasolina se mantiene a 2.13 dólares por galón, un nivel récord en EU.
Por su parte, la Casa Blanca insiste en que esta subida de precios hace más urgente la aprobación en el Congreso de la Ley de Energía, que otorga incentivos fiscales y de otro tipo de beneficios para la explotación de nuevos yacimientos en EU.
Kerry indicó que en los últimos tres años, bajo la gestión de Bush, los más beneficiados de la política energética de EU han sido las empresas del sector petrolero que han contribuido a su campaña política.
El senador demócrata de Massachusetts acusó a Bush de dejar que empeore el problema de los costos de la gasolina, lo que ha repercutido en el resto de la economía.
En enero pasado, el precio promedio de la gasolina se ubicaba en 1.51 dólares por galón, y tres meses después el precio promedio es de 1.75 dólares, un incremento de 24 centavos.
Según un análisis del diario The Wall Street Journal que citó la campaña de Kerry, cada aumento de sólo un centavo en los precios de la gasolina le cuesta a los consumidores estadounidenses mil millones de dólares anuales.
Añadió que, sólo este año, los consumidores estadounidenses pagarán unos 24,000 millones de dólares más por la gasolina como consecuencia de la política energética de Bush.