Esta semana en diferentes partes de la nación, comenzaron las menifestaciones públicas para lograr en las próximas tres semanas una reforma migratoria integral justa. En la gráfica vemos la concentración en el Capitolio de Arizona el pasado 4 de sept.
Esta semana en diferentes partes de la nación, comenzaron las menifestaciones públicas para lograr en las próximas tres semanas una reforma migratoria integral justa. En la gráfica vemos la concentración en el Capitolio de Arizona el pasado 4 de sept.
a c i ó n , u n inmigrante salvadoreño de 26 años de edad entrevistado y que prefirió no identificarse, lamentó el anuncio de los líderes republicanos "porque se pueden hacer las dos cosas a la vez, asegurar las fronteras y legalizar a los que estamos trabajando". “Nosotros no somos criminales. Nosotros no tiramos las Torres Gemelas (el 11 de septiembre de 2001). A Estados Unidos le conviene saber quién está aquí, qué hace, en qué trabaja", indicó.
El joven atribuyó la escasa asistencia a los eventos de los pasados días al temor a las deportaciones, pero exhortó a la comunidad inmigrante a no temer porque ahora más que nunca, dijo, "hay que seguir presionando".
El evento de ayer, como los de otras ciudades, no atrajo a los miles de pasadas manifestaciones y los organizadores lo atribuyen al temor a las deportaciones. Rumbo a las elecciones del 7 de noviembre, los republicanos de la Cámara Baja están enfrascados en una lucha por mantener el control de ese organismo y apuestan a que las medidas de seguridad fronteriza energizarán a la base conservadora que se opone a la "amnistía" que según ellos otorga la reforma integral que impulsó el Senado.
"Tras reunirnos hoy (ayer) con los presidentes (de los comités) acordamos que no podemos apoyar el proyecto de amnistía del Senado Reid-Kennedy. Este proyecto demócrata de inmigración no asegura la frontera... La borra", dijo Hastert.
Empero, el proyecto del Senado, además de abordar la seguridad, es una medida bipartidista cuyos principales propulsores son republicanos.