le provocó la muerte de su amigo fue la chispa que convirtió a Cruz en un infiltrado, arriesgando su vida durante un año y medio al trabajar en una extensa investigación coordinada por agentes federales.
Para mantener la confianza de los otros pandilleros, Cruz se reintegró de lleno a su clica y continuó participando en las actividades violentas.
Una de esas actividades fue el robo de los burdeles ilegales de la zona, una pieza clave de la investigación porque el dinero robado era enviado a los cabecillas de la MS-13 que se encuentran en los centros penales salvadoreños, un vínculo que corrobora el carácter transnacional de las maras y que confirma que no se trata sólo de un problema delictivo local. En tres ocasiones Cruz utilizó un "alambre" oculto para grabar las reuniones de la MS-13.
El 17 de abril de 2004, alrededor de ocho miembros de la MS-13 se reunieron en el apartamento de Israel Ramos "Taylor", el líder de la clica los "Sailors".
En esa reunión, Ramos "Taylor" aseguró que aquél que asesinara a un policía ganaría mucho respeto dentro de las filas de la MS-13.
Según el testimonio de Cruz, durante la reunión se presentó un vídeo con fragmentos de las noticias. Fue así como tres policías fueron claramente identificados como blancos de asesinatos: Ordoño, el agente contacto de Cruz; Roberto Acevedo, otro oficial del condado de Prince George; y Todd Okray, del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos en Langley Park.