ingresos mensuales netos, algo que puede hacer aceptando una pérdida en la hipoteca o prorrogándola a 30 o 40 años, por ejemplo. Se permite reducir la tasa de interés hasta 2 por ciento.
Una vez que se llega al 38 por ciento, el gobierno ofrece al prestamista dólar por dólar para bajar todavía más los pagos, a 31 por ciento de los ingresos mensuales.
Este porcentaje se calcula sobre la base del valor de la primera hipoteca. Si una casa tiene una segunda hipoteca el cobrador recibe otros $250 si logra eliminarla.
P: ¿Es la modificación una solución permanente?
R: La nueva tasa de interés es válida durante cinco años. Posteriormente, puede subir 1 por ciento anual hasta que llegue a la tasa de Fannie Mae o Freddie Mac al momento de la modificación. Como las actuales hipotecarias están a niveles bajos históricos, es probable que la tasa de interés en cuestión sea mucho menor que las alta tasas ajustables que son la raíz de los problemas de muchas hipotecas en mora.